Los 4 periodos del desarrollo de la inteligencia (Jean Piaget)

El desarrollo de las operaciones intelectuales va desde  las acciones sensomotoras iniciales a las operaciones más abstractas.

1. Periodo SENSOMOTOR

EL PRIMER PERIODO DEL DESARROLLO. Duración: desde los primeros años de la existencia.

En este periodo, caracterizado por las acciones y la inteligencia sensomotora, los instrumentos con los que se cuenta son la percepción y los movimientos.

Aquí la inteligencia todavía no está capacitada para la representación o el pensamiento. Más bien, es una inteligencia totalmente práctica (inicialmente intuitiva, caracterizada por los reflejos) con un marcado esfuerzo de comprensión de las situaciones. Esta inteligencia conduce a la construcción de esquemas de acción que servirán de subestructuras a las estructuras operatorias que se presentarán más adelante.

Desde los 9 – 10 meses se observa la construcción de un esquema fundamental de CONSERVACIÓN, como lo es el de la PERMANENCIA de los objetos sólidos buscados aunque permanezcan ocultos.

Incluso se observa la formación de estructuras ya casi reversibles, tales como la organización de los desplazamientos y posiciones en un grupo caracterizado por la posibilidad de vueltas y revueltas (es decir, la movilidad reversible).

Asimismo, en este periodo se constituyen relaciones causales ligadas primero solo a la acción propia y, después, progresivamente, enfocadas en la construcción del objeto, el tiempo y el espacio.

2. Periodo PREOPERATORIO

EL SEGUNDO PERIODO DEL DESARROLLO. Duración: comienza hacia los 2 años hasta los 7 u 8 años de edad.

Este periodo se distingue por la formación de la función simbólica y semiótica.

Esa función permite representar objetos o acontecimientos actualmente no perceptibles, evocándolos por medio de símbolos o signos diferenciados; por ejemplo: por el juego simbólico, la imitación diferida, la imagen mental, el dibujo, etc., y, sobre todo, el lenguaje.

La FUNCIÓN SIMBÓLICA permite a la inteligencia sensomotora prolongarse pero en el ámbito del pensamiento.

Durante este periodo el pensamiento inteligente  sigue siendo preoperatorio. Hay dos circunstancias que retrasan la formación de las operaciones propiamente dichas:

  • La necesidad del tiempo para interiorizar las acciones en pensamiento. Representar en términos de pensamiento (representar mentalmente) el desarrollo temporal de una acción y sus resultados es mucho más difícil que limitarse a una ejecución material de la acción. Por ejemplo: representarse mentalmente la rotación de un cuadrado ubicando, a cada cierto intervalo, la posición de los lados distintamente coloreados es muy distinto que materialmente dar la vuelta al cuadrado y constatar los efectos. De modo que, interiorizar acciones supone reconstruirlas en un nuevo plano (el del pensamiento). Esa reconstrucción puede pasar por las mismas fases, pero con desplazamiento mucho mayor que la reconstrucción anterior de la misma acción.
  • La reconstrucción de las acciones supone una descentralización continua mucho mayor que a nivel sensomotor. Es decir, durante el periodo sensomotor el niño atrae todo hacia sí mismo, hacia su cuerpo; pero, luego, acaba por construir un universo espacio-temporal y causal tal que su cuerpo es considerado como un objeto entre otros en una inmensa red de relaciones que lo supera. En el plano de las reconstrucciones del pensamiento ocurre lo mismo, pero en mayor escala y con una dificultad más: se trata de situarse en relación al conjunto de las cosas, pero también en relación al conjunto de las personas; lo que supone una descentralización relacional y social a la vez y, por tanto, un paso del egocentrismo a las dos formas de coordinación que son el origen de la REVERSIBILIDAD operatoria (las inversiones y las reciprocidades).

En el curso de este segundo periodo, además de no contar con operaciones, no llega a constituir las nociones más elementales de CONSERVACIÓN (condiciones de la deductibilidad* lógica).

Durante este periodo el niño se imagina que una decena de fichas alineadas suman un número mayor cuando están separadas, o que una colección divida en dos aumenta en cantidad en relación con el todo inicial, o que la distancia entre A y B no es necesariamente la misma que entre B y A (sobre todo en pendiente), o que la cantidad de líquido que hay en un vaso A crece si echa el líquido en un vaso B más delgado.

3. Periodo de la formación de las OPERACIONES CONCRETAS

EL TERCER PERIODO DEL DESARROLLO. Duración: comienza hacia los 7 u 8 años de edad.

En este periodo los problemas de CONSERVACIÓN, y muchos otros, son resueltos fácilmente por las interiorizaciones, coordinaciones y descentralizaciones crecientes que conducen a la forma general de equilibrio que constituye la REVERSIBILIDAD operatoria (inversiones y reciprocidades).

Durante este periodo se presenta la formación de las siguientes operaciones (operaciones lógicas usadas para la resolución de problemas): las reuniones y las disociaciones de clases, que son origen de la clasificación; el encadenamiento de relaciones A < B < C…, que es origen de la seriación; las correspondencias, que son origen de las tablas con doble entrada; la síntesis de la inclusión de clases y del orden serial, lo que da lugar a los números; las separaciones espaciales y los desplazamientos ordenadas, de donde surge su síntesis que es la medida.

Sin embargo, estas múltiples operaciones nacientes tienen limitaciones:

  • Por una parte, solo abarcan objetos y no hipótesis enunciadas verbalmente bajo formas de proposiciones (de aquí la inutilidad de los discursos en las primeras clases de de la enseñanza primaria y la necesidad de una enseñanza “concreta”).
  • Por otra parte, aparecen poco a poco en oposición a las futuras operaciones combinatorias y proposicionales cuya movilidad es superior.

Estas dos limitaciones muestran que las operaciones iniciales, llamadas “concretas”, están aún próximas a la acción, como es el caso de las reuniones, seriaciones, correspondencias, etc., ejecutadas en forma de acciones materiales.

4. Periodo de las OPERACIONES  “Proposicionales” o FORMALES

EL ÚLTIMO y CUARTO PERIODO DEL DESARROLLO. Duración: aparece hacia los 11 – 12 años de edad.

En este periodo el techo de equilibrio está situado al nivel de la adolescencia.

Durante este periodo se conquista un nuevo modo de razonamiento que ya no se refiere solo  a objetos o realidades directamente representables, sino también a “hipótesis”, es decir, proposiciones de las que se pueden extraer las necesarias consecuencias, sin decidir sobre su verdad o falsedad, antes de haber examinado el resultado de estas aplicaciones.

La formación de estas nuevas operaciones llamadas “proposicionales”, en vez de operaciones concretas, incluye: las implicaciones (si…, entonces…); las disyunciones (o… o…); las incompatibilidades; las conjunciones; etc.

Esas nuevas operaciones presentan dos nuevas características fundamentales:

  • En primer lugar, implican una combinatoria, lo que no es lo mismo que los grupos de clases y relaciones (propios del nivel precedente); una combinatoria que se aplica a la entrada tanto a los objetos o a los factores físicos como a las ideas y las proposiciones.
  • En segundo lugar, cada operación proporcional corresponde a una inversa y una recíproca, de tal manera que estas dos formas de reversibilidad hasta ahora disociadas (la inversión para las clases y la reciprocidad para las relaciones)  se reúnen en un sistema conjunto que presenta la forma de un grupo de cuatro transformaciones.

FUENTE DE INFORMACIÓN: Psicología y Pedagogía (Jean Piaget).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s